viernes, 11 de abril de 2008

UN "GETA" DE ORO


La mejor noche de la UEFA fue la vivida ayer en el gran Coliseum Alfonso Pérez. Una noche de emociones, sentimientos, esperanza y fuerza azulona que quedará en la memoria de todos los españoles.

Increíble pero cierto, lo que hizo ayer ese “pequeño” Getafe, que ya es enorme. Nadie se imaginaba lo que los azulones eran capaces de hacerle a un crecido y confiado Bayern. Como también ni se pensaba en que Máximo Bussacca iba a cargarse el partido en los primeros cinco minutos, expulsando a un imprescindible De la Red. La expulsión demasiado injusta según como se desarrolló el partido en los minutos posteriores.

El Getafe no se derrumbó, siguió creando ocasiones de gol y dejando atrás a un Bayern, que no parecía ser el tetracampeón que era. Los alemanes presionaron y tuvieron el gol en sus manos, y nunca mejor dicho, ya que Luca Toni pareció defenderse más con las manos que con los pies.

En el minuto 19, la mala suerte se apoderó del guerrero “Geta” y Uche se lesiona, por él salió un veterano Berenguer. Minutos más tarde, Ribery, ese que nos eliminó del mundial, pega un codazo a Cortés, pero el árbitro sigue siendo horrible. A pesar de seguir con uno menos, el héroe de los azules, Cosmin Contra se crea su jugada y marca un golazo, que hace que toda la marea azul del estadio salte y haga temblar a unos alemanes achantados.

En la segunda parte siguió brillando el equipo madrileño, tanto es así que Braulio estuvo a punto de hacerles el segundo en una contra, y el tercero en los últimos minutos, pero el Getafe perdonó injustamente, ya que en el 89, el de siempre, Ribery marcó el gol de la esperanza alemana, el gol del peligro azulón.

Empate y prórroga, una prórroga teñida de “españolismo”, todos éramos getafenses, los de Laudrup hicieron dos goles en los dos primeros minutos, en el 91 Casquero batió a Kahn con un impresionante derechazo, y en el 92, por fin, Braulio marca.

En los minutos siguientes, el gris se apoderó del cielo de Getafe y los alemanes enseñaron sus armas, e hicieron faltas a todo el que se ponía por delante, pero el árbitro sólo enseñó amarillas, parece ser que las rojas las perdió, ya que a Podolski tampoco se la enseñó tras una entrada criminal a Cortés.

Los últimos diez minutos de la prórroga fueron dolorosos para una afición y un equipo que se había dejado la piel en el campo, que había sido superior y que debía haberse llevado el partido. Luca Toni marcó los dos goles que dieron la victoria a un Bayern vergonzoso, tanto como el árbitro que se comió dos faltas dentro del área de “el Pato”, un meta triste por su cantada en el segundo gol, una cantada que fue la peor en toda su carrera, ese error que nunca olvidará.

Pero sin duda, lo que jamás olvidaremos es que el Getafe fue el mejor y que todos vivimos intensamente cada minuto de una noche inolvidable. Una noche en la que el color azul destacó por encima de todo, y en la que el Geta fue un equipo brillante.

EL GETAFE YA ES CONOCIDO EN EUROPA

EL GETAFE YA ES CONOCIDO EN EUROPA

Y es que el equipo azulón sacó un empate contra el “gran” Bayern de Munich; ese equipo histórico en Europa.

El partido de cuartos de final de la UEFA tuvo altibajos. En la primera parte, el Bayern enseñó sus armas a un equipo inseguro y despistado como era el Getafe en sus primeros minutos, pero aún así no se rindió.

Ángel Torres, presidente del Getafe, orgulloso de sus chicos: <>.

Y es así, en los primeros 30 minutos el Bayern hizo de todo a un pequeño “Geta”. En ese tiempo Luca Toni marcó el gol para los alemanes tras un remate por la escuadra procedente de un córner. A partir de ahí el Bayern se relajó y el Getafe atacó.

Tras el descanso, los de Laudrup cambiaron y sacaron toda la ilusión con la que llegaron a Munich. Albín, Cortés y unos canterazos blancos, De la Red y Granero lucharon por un empate, y lo consiguieron dejando ahogado al Bayern.

En el minuto 90 llegó la recompensa del esfuerzo, Contra marca el gol del empate, ese que da esperanzas, un gol de un sueño.

Bechenbauer, presidente del Bayern, ya conoce bien a ese equipo que salió de amarillo, el “Geta”, que luchó por un empate, que sigue haciendo historia y que puede que deje a su gran equipo el Bayern, el próximo jueves en Madrid, sin la ansiada copa.

ADIÓS A LA CHAMPIONS, ADIÓS

ADIÓS A LA CHAMPIONS ADIÓS

Esta es la triste despedida que desde hace 4 temporadas el Madrid hace a la Liga de Campeones. La décima tendrá que esperar y es que, por cuarto año consecutivo los blancos no superan los octavos de final.

Ayer fue una majestuosa Roma la que se encargó de dejar a Raúl, Shuster y compañía sin la ansiada Champions; y es que el equipo italiano controló con facilidad al Real Madrid durante 75 largos minutos, justo hasta el golazo de cabeza de Taddei que silenciaba al Bernabéu.

Minutos más tarde y aprovechando una posición de fuera de juego, que el árbitro no vio, apareció Raúl para empatar y dar esperanzas a un Madrid muy flojo, que jugaba con uno menos tras la expulsión de Pepe por doble amarilla.

Con el empate a 1 y a quince minutos del final, el Madrid le puso ganas, pasión, entrega, y hasta muchos recordaron a “Juanito” y al espíritu de remontada de aquellas grandes noches madridistas, lástima que los de Spalletti fueran muchos mejores y aguantaran el agobió de un Madrid crecido tras el gol de Raúl.

Ese aguante fue en gran parte gracias a Vucinic, que con su gol en los minutos de descuento, acabó definitivamente con las esperanzas blancas.

Un año más, el trofeo de la Champions sigue resistiéndose a volver a las vitrinas del Bernabéu, donde el equipo y la afición tanto le esperan.