ADIÓS A LA CHAMPIONS ADIÓS
Esta es la triste despedida que desde hace 4 temporadas el Madrid hace a la Liga de Campeones. La décima tendrá que esperar y es que, por cuarto año consecutivo los blancos no superan los octavos de final.
Ayer fue una majestuosa Roma la que se encargó de dejar a Raúl, Shuster y compañía sin la ansiada Champions; y es que el equipo italiano controló con facilidad al Real Madrid durante 75 largos minutos, justo hasta el golazo de cabeza de Taddei que silenciaba al Bernabéu.
Minutos más tarde y aprovechando una posición de fuera de juego, que el árbitro no vio, apareció Raúl para empatar y dar esperanzas a un Madrid muy flojo, que jugaba con uno menos tras la expulsión de Pepe por doble amarilla.
Con el empate a 1 y a quince minutos del final, el Madrid le puso ganas, pasión, entrega, y hasta muchos recordaron a “Juanito” y al espíritu de remontada de aquellas grandes noches madridistas, lástima que los de Spalletti fueran muchos mejores y aguantaran el agobió de un Madrid crecido tras el gol de Raúl.
Ese aguante fue en gran parte gracias a Vucinic, que con su gol en los minutos de descuento, acabó definitivamente con las esperanzas blancas.
Un año más, el trofeo de la Champions sigue resistiéndose a volver a las vitrinas del Bernabéu, donde el equipo y la afición tanto le esperan.
Esta es la triste despedida que desde hace 4 temporadas el Madrid hace a la Liga de Campeones. La décima tendrá que esperar y es que, por cuarto año consecutivo los blancos no superan los octavos de final.
Ayer fue una majestuosa Roma la que se encargó de dejar a Raúl, Shuster y compañía sin la ansiada Champions; y es que el equipo italiano controló con facilidad al Real Madrid durante 75 largos minutos, justo hasta el golazo de cabeza de Taddei que silenciaba al Bernabéu.
Minutos más tarde y aprovechando una posición de fuera de juego, que el árbitro no vio, apareció Raúl para empatar y dar esperanzas a un Madrid muy flojo, que jugaba con uno menos tras la expulsión de Pepe por doble amarilla.
Con el empate a 1 y a quince minutos del final, el Madrid le puso ganas, pasión, entrega, y hasta muchos recordaron a “Juanito” y al espíritu de remontada de aquellas grandes noches madridistas, lástima que los de Spalletti fueran muchos mejores y aguantaran el agobió de un Madrid crecido tras el gol de Raúl.
Ese aguante fue en gran parte gracias a Vucinic, que con su gol en los minutos de descuento, acabó definitivamente con las esperanzas blancas.
Un año más, el trofeo de la Champions sigue resistiéndose a volver a las vitrinas del Bernabéu, donde el equipo y la afición tanto le esperan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario