viernes, 23 de mayo de 2008

UN FESTIVAL DE CHISTE

El Festival de Eurovisión lleva existiendo desde los años 60 y España lleva participando desde el 1961. En ese año España se presentaba por primera vez al festival, e iba de la mano de Conchita Bautista, muchos aún se acordaran del famoso “Estando contigo”.

A lo largo de la historia de este festival, España ha concentrado a más de la mitad del país frente a sus televisiones. Ustedes se han sentido españoles más que nunca, como si de un partido de la selección se tratara en el que todos iban de color rojo. Y como en el fútbol, España nos ha dado grandes alegrías pero también grandes penas y fracasos. ¿Se acuerdan de Lydia y su “No quiero escuchar” en 1999? Pues bien, eso es lo que nos dijeron el resto de países: No os queremos escuchar, ¡cállense! Pero no sólo esta chica dio lástima representando a nuestro país, sino que también Son de sol, Las Ketchup, los más recientes D’Nash, y los más antiguos como Antonio Carbonell y la famosa canción de “Quién maneja mi barca” de Remedios Amaya, son algunos ejemplos de la pena que hemos causado en este festival, que cada año se convierte en “Eurolamentable” o “Eurofriquismo”. Eurovisión se empieza a ridiculizar y este año más que nunca, llevamos a Rodolfo Chiquilicuatre con su canción “chiki-chiki”, algo vergonzoso para un país que no lo es pero que inexplicablemente lo ha elegido así con más de 109 votos.

El respeto se ha perdido, pero lo más triste es que muchos otros países también optan por hacer el ridículo. Un pavo, un gallo, un anciano cantando rap y un chiquilicuatre con guitarra de juguete es lo que verán los seguidores de Eurovisión; una falta de educación a quien prefiere ver espectáculo y no una gala de “friquis” actuando.

Nuestro representante español actúa en el puesto número 22, algo que puede ser positivo para que los países tengan en mente esa canción tan penosa que han escuchado apenas unos minutos antes y la voten con al menos “ten points” porque los “twelve points” son impensables. Por el contrario, puede que sea negativo actuar tan tarde ya que no habrá mucha gente que aguante hasta el final.

Debemos, señores, ir asumiendo que España ha perdido el buen gusto y que por ello, el orgullo español se verá mermado con Rodolfo, un argentino, que con una canción estúpida y más destinada a ser la canción del verano que la de Eurovisión, curiosamente ha cautivado el corazón de muchos.

El sábado se resuelve todo, si ganamos (algo verdaderamente surrealista) dirán que Chiquilicuatre tenía algo especial que llega a todos; si perdemos dirán que lo tenemos merecido por elegir a un personaje de chiste. Tanto si gana como si pierde, España es más friqui que nunca, y lo malo es que no sabe reconocerlo.

lunes, 19 de mayo de 2008

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN GANAN Y TELMA PAGA

Parecido a un concurso de la tele “una contra 50”, ella: la hermana de Leticia Ortiz, el resto: un centenar de medios de comunicación. Todo estaba claro, si ganaba ella todo sería un caos, si perdía pagaría un pastón, y es lo que tiene que hacer. El “concurso” no lo ha ganado.

Los medios tienen el derecho a la información y por tanto pueden captar imágenes sobre un personaje público y de interés. Pero digo yo, con todos los respetos, ¿A quién puede interesarle la vida de Telma Ortiz? A su familia supongo, pero no a toda una sociedad. Cierto es que España es un país de cotillas, pero hay personajes que interesan mucho más, los cuáles están encantados de salir a la palestra y no tienen ningún afán en demandar a la mitad de la prensa.

Ahora le toca pagar, pero eso no es su peor pesadilla. Lo será cuando todo lo que ha demandado se le venga multiplicado por mil. El despliegue de medios en el juicio no será nada comparado con todo lo que tendrá a las puertas de su casa. ¿No quería caldo? Pues tome tres tazas.

UN PÉSIMO BARÇA QUE NO SABE LO QUE ES GANAR

Poco a poco el Barça se asemeja a un equipo de Segunda División y da pena decirlo con todos los jugadores de calidad que tiene. Henry, Messi, Zambrotta o Puyol son ejemplos de grandes jugadores que se han contagiado de las enfermedades de Ronaldinho: el pasotismo, el horrible juego y el "no meto goles aunque me paguen una millonada" y lo más triste, no les importa.

Eto'o es caso aparte, mejor taparle la boca para que no suelte incongruencias de las que luego se tenga que arrepentir. Un mentiroso que es capaz de provocar una tarjeta por miedo a un Madrid-Barça. Una rajada el no ir al Bernabéu que muestra que no tiene la suficiente valentía para dar la cara.

El Barça tuvo que pedir a los santos que la "manita" no se llevara a cabo, una lástima porque se lo merecían. El Madrid pudo meterles más ya que los blancos entraban en el área como Pedro por su casa, y los culés: mirando.

El Barça desconoce esta temrporada lo que es ganar, mucho prometer al principio para luego pegarse de leches antes sus sueños. Ni Copa del Rey, ni Liga, ni Champions, pasillo al Madrid y encima reciben goleada en un Madrid-Barça (4-1)...Todo completito que se han llevado este año. Mucho tienen que rezar para que este equipo vuelva a ganar algo, y más si va de la mano de Pep Guardiola, algo de chiste.

UN PASILLO DEMASIADO SOSO

El histórico partido Madrid-Barça dejó un tono amargo para los culés. Parece que les valió el tener que hacer pasillo a los campeones de la liga, sino que también se llevaron una hermosa goleada de 4-1 y consiguieron que su portero, Valdés, no luchara más por conseguir el Zamora. El Barcelona vivió, sin duda, uno de los peores momentos en su historia ante su gran rival blanco.

El famoso pasillo, que congregó a más de 7 millones de espectadores ante el televisor, hizo líder de audiencia a Telecinco, que debió ser el único que no le puso pegas. El pasillo fue soso y supo a poco, muy correcto y educado como debía ser, pero soso. Sí, se disfrutó, pero no lo suficiente. Entre otras cosas porque pareció como si los blancos tuvieran prisa por pasarlo, pero eso no era lo que los aficionados merengues deseaban. Los madridistas debían haberlo aprovechado más, ya que aquí en España, no hay mayor gloria que ver cómo el contrario se hunde y te alaba.

Claro está que los culés siguieron los consejos del periódico Sport de enchufarse 5 minutos más tarde para evitar ver cómo su equipo aplaudía a su mayor rival. Podrían haberse ahorrado el hecho de verlo, puesto que no se imaginaban el chaparrón que iban a recibir. Todo fue un trago amargo para el Barça que aguantó el tipo como pudo; sus caras eran un poema, unos rostros que duraron todo el partido ya que veían que la "manita", esa que tanto pedía el público, podía llegar y enterrar más al equipo.

La desmedida euforia merengue era perfectamente entendida y contrastaba con el funeral que parecía vivir el Barça, donde el muerto era Frank Rijkaard; un técnico que es destituido por un ex jugador culé, Pep Guardiola, que tan sólo tiene experiencia en entrenar a los canteranos del Barcelona B, ¿Quién entiende las decisiones del Barça? Esperemos que al menos sí entendamos la rectificación y decisión de Luís Aragonés de que Raúl, el Raúl de España, vuelva a la Selección y juegue la Eurocopa, si no lo hace...es que el Sabio de Hortaleza no entiende de fútbol.