A tiempo y a destiempo
En la vida, algo verdaderamente valioso es el tiempo. Cada segundo que vivimos se resume a una experiencia, por ello se debe aprovechar al máximo todo lo que nos ocurre, independientemente de si es bueno o malo, ya que de ambas cosas se aprende. Actualmente la gente ha dejado de aprender y de tener ilusiones por ello, esto quizá se deba al poco interés que suscita el hecho de saber y el arte de conocer para ampliar nuestros conocimientos.
Tantas oportunidades desaprovechadas, demasiados pocos deseos por estudiar, unas mínimas y casi inexistentes metas propuestas, escasas ganas de luchar por lo que les gusta, una baja autoestima y una valoración desequilibrada de preferir las fiestas a los libros, son algunas de las características de los alumnos del siglo XX.
La educación hoy en día es un chiste de mal gusto, y no me paro a calificar el sistema educativo por pena, porque con tantos cambios marean hasta a los lápices. Pero de todas formas esto no justifica la vaguería, el desinterés y el pasotismo de una gran parte de estudiantes. Para concienciar de la importancia del tiempo comentaré que desgraciadamente, cada ocho segundos un alumno de la zona OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) abandona el sistema educativo sin haber concluido sus estudios secundarios. Las cifras de fracaso escolar tiemblan y en las listas de todos los países desarrollados acerca de la educación a España ni se la ve, y si se la divisa algo, se la ve primera…pero empezando por abajo. Culpa de ello lo tienen los estudiantes que tan sólo se preocupan por una nota y que se conforman con un 5 raspado, un problema que proviene de la mala organización que se crean ellos mismos y del desaprovechamiento del tiempo. Esto me recuerda a mi querido amigo Don José, un abuelo ejemplar donde los haya, que me contaba no hace mucho tiempo que su nieto estaba en época de exámenes, para intentar superar esos “TCS” (temidos controles de Selectividad), que no lo deberían de ser tanto porque son exámenes de lo que has aprendido en los dos últimos años de las diferentes asignaturas impartidas; pero como me decía él:
-Si es que estos “niñatos” de hoy en día no aprenden nada, ¡ni se acuerdan de lo que les dices 10 minutos antes como para acordarse de lo de hace dos años! Y todo ello es porque estudian (si es que lo hacen) memorizando, y además el día anterior, con el objetivo de aprobar y no de aprender y formarse para un futuro…están acostumbrados a que el dichoso Internet o las enciclopedias on-line les solucionen las dudas con tan sólo hacer clic; algo que en mis tiempos no existía, en aquel entonces tenías que buscarte tu sólo los libros especializados, te salía chepa llevando en mano las enciclopedias, tenías ilusiones por conseguir lo que te proponías, luchabas por ser el mejor de clase y algo importante, estudiabas con tiempo para que no te “pillara el toro”.
Me contó una conversación que mantuvo con su nieto para que me convenciera de lo que él me decía. Javi, que así se llama su nieto le preguntó:
-Abuelo, ¿qué puedo descartar de estos 4 temas?
-Pero Javi, por Dios ¿qué vas a descartar de 4 temas? y ¿Porqué quieres quitar temario?...suponte que te preguntan justo lo que has dejado de estudiar. Los exámenes no son loterías, ni los temas son quinielas, son algo que te ayudan a formarte para que en un futuro tengas cierta cultura, sepas sobre las asignaturas más importantes y puedas hablar con cierto nivel académico, que eso dice mucho de las personas, y si no fíjate en la vecina Paca, lo limitada que es y lo mucho que depende de la gente, para firmar, para leer, e incluso para opinar. El formarse intelectualmente te ayuda a crearte tu propia opinión sobre las cosas, y a no ser una mera oveja que sigue a todo un rebaño dirigido por una manada de interesados que son las personas más influyentes y pudientes del país y que hacen y deshacen a su antojo.
-Tú “yayo” no lo comprendes, pero estado ocupado y ahora no me da tiempo, sino descarto, lo más importante no podré estudiarlo y por falta de horas no se me quedará en la memoria.
-Ese es tu problema, dejas todo para el final hasta que te ves tan apurado que recurres a la despreciable técnica de eliminar y dejar de estudiar para el examen, pero lo más grave es que dejarás de estudiarlo y una vez terminado los exámenes ni lo miraras, y mucho menos lo volverás a estudiar…a no ser que suspendas, algo bastante probable al paso que vas.
-¿No me vas a ayudar entonces?...pues vete y no me distraigas más con tus sermones.
-Qué pena de libros, de dinero, de becas, de tecnologías con las que contáis ahora; y pensar que hace unos años chavales de tu misma edad soñaban con poder tener lo que hoy desaprovecháis e infravaloráis…y lo que obtuvieron fueron antiguos sueños rotos, deseos de ser lo que no podíamos llegar a conseguir.
-Vale abuelo, ¿me traes un red-bull?
-¿un qué? ¿qué es eso?
-Una bebida que revitaliza la mente y que personalmente me ayuda a concentrarme y a retener con más facilidad las cosas.
-¡Pamplinas y tonterías! Lo que te hace falta son ganas de “comerte el mundo”, tener ilusiones e imaginar tu futuro. Y tan sólo con eso la mente comienza a funcionar.
-si…si…Voy a hacerme un café que tengo que estar despierto toda la noche.
- Yo te hago el café. Me haces gracia Javi, ahora sacando tiempo de donde no lo hay. Es fundamental dormir y descansar, de nada sirve quedarte toda una noche para estudiar lo que no has hecho antes; con ello puedes conseguir únicamente llegar al examen y quedarte dormido.
-Voy a llamar a un amigo para que me pase el tema 3 porque mis apuntes están bastante descolocados y ni me entero.
-¡Viva la responsabilidad! Tendría que haberte grabado el fin de semana anterior, que no fuiste capaz de valorar tus estudios y formación por encima de las fiestas y los amigos…y mírate ahora llamando a tu amigo a las 00.30 de la noche, lo gracioso es que el otro chaval está despierto y en la misma situación que tú… ¡que descontrol!
En la vida, algo verdaderamente valioso es el tiempo. Cada segundo que vivimos se resume a una experiencia, por ello se debe aprovechar al máximo todo lo que nos ocurre, independientemente de si es bueno o malo, ya que de ambas cosas se aprende. Actualmente la gente ha dejado de aprender y de tener ilusiones por ello, esto quizá se deba al poco interés que suscita el hecho de saber y el arte de conocer para ampliar nuestros conocimientos.
Tantas oportunidades desaprovechadas, demasiados pocos deseos por estudiar, unas mínimas y casi inexistentes metas propuestas, escasas ganas de luchar por lo que les gusta, una baja autoestima y una valoración desequilibrada de preferir las fiestas a los libros, son algunas de las características de los alumnos del siglo XX.
La educación hoy en día es un chiste de mal gusto, y no me paro a calificar el sistema educativo por pena, porque con tantos cambios marean hasta a los lápices. Pero de todas formas esto no justifica la vaguería, el desinterés y el pasotismo de una gran parte de estudiantes. Para concienciar de la importancia del tiempo comentaré que desgraciadamente, cada ocho segundos un alumno de la zona OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) abandona el sistema educativo sin haber concluido sus estudios secundarios. Las cifras de fracaso escolar tiemblan y en las listas de todos los países desarrollados acerca de la educación a España ni se la ve, y si se la divisa algo, se la ve primera…pero empezando por abajo. Culpa de ello lo tienen los estudiantes que tan sólo se preocupan por una nota y que se conforman con un 5 raspado, un problema que proviene de la mala organización que se crean ellos mismos y del desaprovechamiento del tiempo. Esto me recuerda a mi querido amigo Don José, un abuelo ejemplar donde los haya, que me contaba no hace mucho tiempo que su nieto estaba en época de exámenes, para intentar superar esos “TCS” (temidos controles de Selectividad), que no lo deberían de ser tanto porque son exámenes de lo que has aprendido en los dos últimos años de las diferentes asignaturas impartidas; pero como me decía él:
-Si es que estos “niñatos” de hoy en día no aprenden nada, ¡ni se acuerdan de lo que les dices 10 minutos antes como para acordarse de lo de hace dos años! Y todo ello es porque estudian (si es que lo hacen) memorizando, y además el día anterior, con el objetivo de aprobar y no de aprender y formarse para un futuro…están acostumbrados a que el dichoso Internet o las enciclopedias on-line les solucionen las dudas con tan sólo hacer clic; algo que en mis tiempos no existía, en aquel entonces tenías que buscarte tu sólo los libros especializados, te salía chepa llevando en mano las enciclopedias, tenías ilusiones por conseguir lo que te proponías, luchabas por ser el mejor de clase y algo importante, estudiabas con tiempo para que no te “pillara el toro”.
Me contó una conversación que mantuvo con su nieto para que me convenciera de lo que él me decía. Javi, que así se llama su nieto le preguntó:
-Abuelo, ¿qué puedo descartar de estos 4 temas?
-Pero Javi, por Dios ¿qué vas a descartar de 4 temas? y ¿Porqué quieres quitar temario?...suponte que te preguntan justo lo que has dejado de estudiar. Los exámenes no son loterías, ni los temas son quinielas, son algo que te ayudan a formarte para que en un futuro tengas cierta cultura, sepas sobre las asignaturas más importantes y puedas hablar con cierto nivel académico, que eso dice mucho de las personas, y si no fíjate en la vecina Paca, lo limitada que es y lo mucho que depende de la gente, para firmar, para leer, e incluso para opinar. El formarse intelectualmente te ayuda a crearte tu propia opinión sobre las cosas, y a no ser una mera oveja que sigue a todo un rebaño dirigido por una manada de interesados que son las personas más influyentes y pudientes del país y que hacen y deshacen a su antojo.
-Tú “yayo” no lo comprendes, pero estado ocupado y ahora no me da tiempo, sino descarto, lo más importante no podré estudiarlo y por falta de horas no se me quedará en la memoria.
-Ese es tu problema, dejas todo para el final hasta que te ves tan apurado que recurres a la despreciable técnica de eliminar y dejar de estudiar para el examen, pero lo más grave es que dejarás de estudiarlo y una vez terminado los exámenes ni lo miraras, y mucho menos lo volverás a estudiar…a no ser que suspendas, algo bastante probable al paso que vas.
-¿No me vas a ayudar entonces?...pues vete y no me distraigas más con tus sermones.
-Qué pena de libros, de dinero, de becas, de tecnologías con las que contáis ahora; y pensar que hace unos años chavales de tu misma edad soñaban con poder tener lo que hoy desaprovecháis e infravaloráis…y lo que obtuvieron fueron antiguos sueños rotos, deseos de ser lo que no podíamos llegar a conseguir.
-Vale abuelo, ¿me traes un red-bull?
-¿un qué? ¿qué es eso?
-Una bebida que revitaliza la mente y que personalmente me ayuda a concentrarme y a retener con más facilidad las cosas.
-¡Pamplinas y tonterías! Lo que te hace falta son ganas de “comerte el mundo”, tener ilusiones e imaginar tu futuro. Y tan sólo con eso la mente comienza a funcionar.
-si…si…Voy a hacerme un café que tengo que estar despierto toda la noche.
- Yo te hago el café. Me haces gracia Javi, ahora sacando tiempo de donde no lo hay. Es fundamental dormir y descansar, de nada sirve quedarte toda una noche para estudiar lo que no has hecho antes; con ello puedes conseguir únicamente llegar al examen y quedarte dormido.
-Voy a llamar a un amigo para que me pase el tema 3 porque mis apuntes están bastante descolocados y ni me entero.
-¡Viva la responsabilidad! Tendría que haberte grabado el fin de semana anterior, que no fuiste capaz de valorar tus estudios y formación por encima de las fiestas y los amigos…y mírate ahora llamando a tu amigo a las 00.30 de la noche, lo gracioso es que el otro chaval está despierto y en la misma situación que tú… ¡que descontrol!
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